Circuitos económicos flotantes: una voz de resistencia popular

El trabajo popular no es nada nuevo en el contexto colombiano, dado que, desde hace bastante tiempo ha estado presente en la cultura y a pesar de su vigencia, no ha sido reconocido ni respetado como un trabajo oficial, sino todo lo contrario, referenciado como algo externo a la economía nacional, denominado economías flotantes.

A nivel nacional el mercado laboral se divide en dos modalidades, la formal e informal, siendo esta última, segmentada en los sectores poblados y rurales, en donde según una medición realizada por el DANE en el presente año para el mes de junio y agosto, teniendo como resultado que el 84,1% de ese grupo, son personas que se encontraban laborando sin pensión ni salud ante un empleador, trabajadores familiares sin un salario y personas que laboraban por su cuenta propia.

El boletín técnico no detalla a las personas que hacen parte de la economía popular, sino que, clasifica a los ciudadanos que no pertenecen a un trabajo formal en lo informal.

También se encuentran las economías populares, que si bien, no son reconocidos como trabajadores dentro de las estadísticas oficiales, son personas que si están generando una actividad económica importante, ya que son alrededor de 12.000.000 de personas quien se dividen en: cuidadores, artistas callejeros, paseadores de perros, vendedores estacionarios, ambulantes, camioneros entre otros.

ASOEPOS: Asociación de economías populares y solidarias de Suba

Producto audiovisual y fotografías realizado por: Sebastián Pinto

ASOEXIS, asociación de vendedores exitosos de Suba, quienes fueron víctimas de un desalojo como vendedores estacionarios más grandes de Colombia, donde se despojan de sus lugares de trabajo a 424 familias en mayo del 2018, con un operativo de 950 efectos de la Policía más entidades institucionales. La economía estacionaria que limitaba entre la av. Cali con call 139 y av. Cali con calle 145, fue un circuito económico que se instauró a lo largo de 14 años, a raíz del desalojo empiezan a reconocerse como personas en ejercicio de las economías populares, que validan su derecho laboral y que encuentran en la economía popular su manera de sobrevivir en esta gran metrópoli, como resultado de esta organización nace ASOECOPS, pero también por la necesidad de la organización de los diferentes sectores que componen las economías populares.


A continuación, Marcela Manso, cofundadora de ASOECOPS, hablará sobre el proceso de organización de las economías populares y su disputa por lograr políticas públicas que garanticen su trabajo popular.

Entrevista realizada por Jarol Carvajal, estudiante del Colegio Van Leeuwenhoek y Sebastián Pinto

»buscamos que las personas empiecen a reconocerse desde las economías populares y llevar la discusión hasta las políticas públicas»

El transporte público es uno de los escenarios en donde las personas que trabajan de forma independiente, habitualmente comercializan sus productos. Cada uno de ellos tienen establecida la ruta y el horario en el que iniciarán su jornada laboral, comercializan una gran variedad de productos, unos de manufactura propia y otros que ya vienen fabricados, entre ellos, se encuentran alimentos, utensilios para la cocina, belleza y joyas. Samuel Orozco es un joven de 35 años que lleva trabajando más de una década en esta modalidad y quién decidió compartir un poco de su historia en la economía popular.

Entrevista realizada por: Andrea Martínez

La economía popular ha venido adelantando una lucha para garantizar sus condiciones laborales, el enfrentarse a la calle, al clima a la autoexplotación por la necesidad de cumplir con un monto diario, estar a la deriva en el abismo de la calle, depender de los encadenamientos del mercado y la bursatilidad que afecta los insumos con los que se van a generar productos que están creados, muchas veces, de forma manufacturada.

Llevar estos debates a las políticas públicas es importante ya que esto garantiza un acuerpamiento y solidificación a un circuito laborar tan importante como lo son las economías populares, crear decretos que protejan a estas personas del desalojo, del despojo, de la ausencia de oportunidades y accesos a derechos tan básicos como la salud, la pensión y dignificar la economía popular.

Fotos: Andrea Martínez

Vendedores populares estacionarios

También otra escenario que es frecuente en la cotidianidad de esta forma de trabajo, son las calles de Bogotá, en donde se pueden observar trucks de librerías, artefactos para el celular, como audífonos, forros, vidrios, carros o carretillas de comida rápida, bebidas calientes e inclusive alimentos que se encuentran en una gran plaza de mercado, como verduras, frutas y papa. Sandra Viviana hace parte de este sector y cuenta como es su día a día.

Entrevista realizada por: Andrea Martínez a Sandra Viviana, vendedora estacionaria

En el actual mandato distrial se ha evidenciado una arremetida que desconoce las sentencias e instancias participativas en garantia de derechos relacionadas con el sector de las economías populares y a los y las trabajadoras que lo componen, el alcalde Carlos Galán, demuestra aporofobia que ha llevado a generar desplazamientos y recuperación de espacios públicos en diferentes localidades de Bogotá, esto implica un retroceso y va en contra posición a la línea nacional que trabaja para garantizar los derechos de la población de las eocnomías populares.

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